Red Feces (Prologo)

-¿Aceptas ser fiel a nuestros propósitos y a nuestra organización hasta el día de tu muerte?
-¡Acepto! –Dice el chico encapuchado con completa seguridad viéndome directo a los ojos.

Tan solo le oigo terminar de decir esa palabra y mi corazón da un vuelco. Me siento más viva que nunca. ¿Sera este chico la persona que nos hará recobrar la vida que hemos perdido? Tengo mis dudas, pero no me cabe más que tener esperanza.

___Prologo___

“Solo la sangre no deben comer ustedes.
Debes derramarla sobre la tierra como agua.”
(Deuteronomio 12:16)

(Will)
En este mundo hay tres tipos de personas; algunas creen en el creacionismo. Ya sabes, la teoría que dice que el universo y todo rastro de vida en ella fue creado por un ser superior, una fuerza invisible más poderosa que nada existente y que nosotros los humanos fuimos creados a su imagen. Yo no soy uno de ellos, o más bien no lo era. También hay quien cree en la evolución, los que dicen que por mera suerte se dieron las condiciones perfectas para la vida. La tercera clase es aun más extremista, la cual piensa que la vida llego a la tierra mediante seres vivos de otros planetas más desarrollados. Con tantas opciones diferentes es común que a veces nos sintamos confundidos. ¿Qué es lo que yo debería creer?, puede parecer ridículo pero hay una opción posible. Uno piensa que cada teoría contradice a las demás, pero todas son correctas. Si, cada una es correcta. Existe Dios, la evolución y los seres de otros mundos. Todo en el mismo mundo. Parecerá loco considerarlo, pero yo lo he aprendido a la mala, justo cuando la conocí a ella.

Vivo en el pequeño poblado de Swimmers’s town. En México, pero pronunciarlo inglés me parece mejor, eso es todo. Es una historia muy larga la de cómo termine aquí, nada importante de hecho. La cuestión es que después de la mudanza pensé que mi vida se había ido al drenaje. Venir de una ciudad para terminar en tal lugar no es nada agradable, hacer amigos no es tarea fácil, puesto que debo “adaptar” mis temas de conversación drásticamente para socializar. El hablar de rock en inglés o de lo último en videojuegos no es una costumbre entre chicos de padres agricultores o poseedores de ranchos con ganado y caballos. Ellos prefieren hablar de sus logros entrenando caballos o pastoreando al ganado. Aunque tengo una prima en la secundaria del pueblo, en el mismo grado que yo, tengo la desdicha de no haber tocado en el mismo salón. Hubiese sido más fácil hacer amistad con personas que ella me presentara, pero por lo mínimo nos reunimos en los recesos.

-¿Qué tal tu día? –Dice mi prima Ann con una sonrisa que destaca en su rostro.
-Nada sobresaliente, tranquilo. –Suspiro con los ojos cerrados.
-¿Has hecho nuevos amigos?
-Aun no, intento integrarme, algunos me aceptan, pero no me siento cómodo con ellos.
-Tarde o temprano tendrás que acostumbrarte.
-Ya llevo dos meses aquí Ann.
-¿Eso es problema Will?
-Pues sí, ya no creo poder hacer algún amigo.
-Tan solo no lo intentes, no llevas mala relación con tu grupo ni nada, a alguno le abras de caer bien.
-Si, tal vez tengas razón. Ya no me preocupare por eso.
-Pero si te hace sentir mejor parece ser que pronto llegara una chica de la ciudad a la secundaria y está en segundo grado como nosotros. Si tienes suerte tocara en tu salón. Aunque siendo solo tres secciones las opciones son pocas.
-¿Una chica nueva? –Digo abriendo los ojos nuevamente. – ¿De dónde viene?
-De la misma ciudad que tu según se, ella y su familia se mudaron a la casona que está a dos cuadras de tu casa.
-¿Te refieres a la hacienda que ocupa toda una cuadra?
-La misma Will. Ella y su familia no tienen más que un par de días aquí. Parece ser que viene ella, su hermana menor y sus tíos. No sé nada de sus padres. Y parece que su tía será la que remplazara al director.
-¿Cómo es que sabes todo eso Ann? –Le digo sorprendido.
-Ji, ji, es un pueblo pequeño Will. Todo el mundo se entera de los que entran y salen. Eso es todo.-Me responde Ann con su risita característica y recorriendo con el índice sus lentes hacia sus ojos.

Tal parece que tengo una ligera oportunidad para dejar de ser el nuevo de la clase, además de poder tener alguien con quien hablar de temas más propios para alguien como yo. Todo era cuestión de esperar un par de días. Mi espera dura más de lo que esperaba. Luego de una semana la nueva directora había tomado su puesto, además de que un nuevo maestro había llegado con ella. Más ni rastro de la chica nueva. Pero no tardo en conocerla puesto que una semana después aparece finalmente en mi salón. Ha sido la primera en entrar, según algunos compañeros. En la primera clase el prefecto nos da sus datos y la presenta ante todos. Holly Florián es el nombre de mi pelirroja vecina. Resulta que hablarle no es nada sencillo. Es una antipática, ante todo y todos, incluyendo profesores. No da palabra de nada, además de que nadie se le acerca, ya que si lo hacen la pelirroja los atemorizaba con su fiera mirada color verde. Lleva un ligero suéter negro con la gorra puesta, la falda hasta las rodillas y las calcetas a la misma altura, de forma que no se le ve nada de piel descubierta en su cuerpo más que las manos, y tal parecía que los profesores no están dispuestos a discutir ese detalle con ella.

-Tiene problemas con el sol. Según me han dicho, una piel muy sensible creo. –Dice Jerry, un compañero sentado delante de mí.
-¿Y a mí porque me lo dices? –Le espeto lanzándole una mirada de pocos amigos.
-No has dejado de verla desde que entraste al salón.
-¿En serio?, no lo había notado.
-Lo que sea, es por eso que los profesores no le dicen nada. La directora ya hablo con ellos sobre su enfermedad de la piel. –Termina Jerry volviendo la vista a la pizarra.

Supongo que por eso tiene la piel tan blanca, en comparación con mi moreno tono de piel y mis comunes ojos café oscuro. Holly es la excepción entre las chicas de toda la escuela. Todos piensa que es una lástima que por su enfermedad de la piel tenga que estar tan cubierta.

-¡Señor William ponga atención!-Me dice el profesor Carter, quien me agarra absorto en medio de mis pensamientos y los rompe fácilmente.-Más le vale poner atención señor William, la mitosis celular es una importante parte del examen.

Me dice con su voz burlona.

-Lo entiendo a la perfección profesor.
-Genial, valla por un reporte señor William.

El profesor sostiene una enorme sonrisa de oreja a oreja, lo que me enfurece, pero sin poder hacer nada me levanto y salgo del salón hacia la dirección por mi reporte.
En el camino me encuentro con Anny, mi prima, saliendo del baño de chicas.

-¡Hi!, ¿qué pasa Will, Carter volvió a sacarte a patadas?
-Si Ann, un reporte, como en todas sus clases.
-Ese hombre apenas tiene unas dos semanas aquí y ya te odia, no me sorprendería que también tuviera un muñeco vudú de ti.
-Ni me lo digas.
-Y… ¿ya hablaste con Holly? –Dice con tono chistoso. Me pregunto cómo se habrá enterado de su nombre.
-No he tenido la oportunidad.
-O el valor, supongo.

Me da la espalda y me deja pensando en sus palabras camino a la dirección.

Published in: on 9 septiembre 2010 at 9:37 PM  Dejar un comentario  
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(Ying Yang) 2

Episodio 1: Esto es vida?

Ahi estaba el, recostado en aquel sofa rojo, tipico de los cunsultorios psiquiatricos con los ojos cerrados tratando de imaginarce a si mismo frente al televisor burlandose de los idiotas que audicionan para el Idol America, pero no podia salir de aquel lugar, nisiquiera mentalmente, el apestoso incienso tranquilizante evitaba su huida de cualquier sentido. <<esa cosa si que apesta>> se dijo a si mismo con la nariz fruncida.

-Bien señor Rudriguez, ¿cual cree que sea su problema?

-¡No me venga con preguntas estupidas tipicas de los psiquiatras y Religiosos!, su trabajo es decirme cual es mi problema, no pienso facilitarle el trabajo con lo que me cuesta pagarle!.

-Entiendo, entiendo, es usted un… ¡TACAÑO!

-¡¿QUE?!

-¿Si?- La Psiquiatra levanta la mirada de su libreta- disculpe estava contestando un crucigrama, tacaño es una de las palabras.

-Ok… ¿pero que iba decirme?

-Que es usted una persona con un grave problema de autoestima señor Rodrigez.

-¡Pero que tonteria!, yo tengo mucha autotimacion, aunque ya tengo tres arrestos por eso…

-No hablo de timar a automovilistas, digo que usted esta inseguro de sus facultades…

-¡Pero si tengo una hija!, ¿Quiere mas pruebas de mis facultades…

-¡Escucheme señor Rodriguez!, hablo de que algo lo hace dudar de su importancia… podria ser alguien que lo haga sentir menos.

-¡Yo no soy menos que nadie, mucho menos de Rick!

El hombre se pone las manos en la boca con rapidez, pero sin importar eso, ya habia soltado el punto…

-¡Aja!, ya vamos progresando, hay un nombre a su problema, ¿Quien es Rick?

-Es…mi…hermano.

-Ya veo, y es mayor.

-No, es mi hermano menor.

-¿Que es lo que pasa con el?

-Solo es que parece todo salirle bien, es un exitoso politico, todos lo adoran, tiene una familia perfecta, una super modelo por esposa, mejores prestaciones y seguro dental, ademas de una casa enorme. Creo que tambien tiene un pedazo de nariz de Michel Jeikson. <<es un desgraciado>>

-¿no has pensado que tu actitud negativa ocasiona todos tus males?

-¡Pero claro que no!, yo soy un ciudadano ejemplar.

-La presidencia de la ciudad te obligo a ver a un psiquiatra despues de llegar ebrio a tu casa diez veces, estacionar tu auto en la entrada del hogar de tu vecino cinco veces, una vez en su tejado,  otra sobre su arbol y una ultima sobre el.

-Otro vecino a llegado ebrio cincuentaicinco veces.

-si, ¡pero no diez veces el mismo dia!, ¿y como explica lo del auto en el tejado?

-Simple, la gravedad no existe para los ebrios.

-Mire, le probare que su vida se rige por la negatividad, analizaremos uno de sus dias, ayer por ejemplo, cuenteme lo que paso ayer.

-Esta bien, le contare.

Paco cierra sus ojos y empieza a recordar su dia de ayer, el principio le parecio borroso haci que empezo a contar desde donde recordaba.

Se veia a el mismo en los controles de un avion de carga que iba en picada a dos edificios enormes llamados las torres siamesas quirurgicamente separadas…

-Señor Paco, se que accedi a que volara mi avion por el conocimiento de vida eterna que usted me a brindado, pero no creo prudente hacer esto.

-¡Callate idiota!, pienso terminar con mi vida hoy mismo y pienso llevar a un monton de tontos conmigo, entre muchos es mas facil entrar al cielo…

-pero señor ese edificio debe estar vacio, es el dia familiar de hot-dogs gratis, ademas creo que solo hay abogados en la planta alta.

-¡Maldita sea, recorde que tengo familia!, y si muero con abogados solo asegurare mi estancia en el infierno.

-Ni siquiera he conseguido la orina de caiman para la inmortalidad señor Paco, no quiero morir tan pronto…

El joven piloto se tira del avion y abre el paracaidas de su espalda.

-Piloto cobarde…pero igual tengo que saltar tambien.

Paco suelta el volante, habre la escotilla y salta del avion.

El avion se estrella segundos despues del salto de Paco, se produce una enorme explocion que derumba el edificio e impulsa a Paco sin querer. Este gira sin control en el aire, pone su mano en el hombro y jala el…

-¡Rayos, olvide el pracaidas!

Paco desendia con rapidez, sentia el aire chocar contra su cuerpo. Desesperado busca alguna forma de salvarse, intenta aferrarse a las nubes y toma a las aves por el cuello, mas nada da resultado.

Entonces bajo el, ve una sombrilla flotando lentamente en el cielo, Paco se mueve un poco y se alista para pasar junto a ella y tomarla del mango. Mas ya estaba ocupada, por una mujer atrayente, pero con atuendo anticuado, parecia una niñera. Paco sin opcion la toma de las piernas para evitar caer.

-¡Pervertido!- Grita la Psiquiatra.

-¡¿Que?!

-Nada, sigo con el crusigrama, usted prosiga.

-¿Donde iba?, ¡a si!

Paco sin opcion la toma de las piernas para evitar caer. La sombrilla parece bajar un poco pero se estabiliza.

-¿Que es lo que cree que hace señor?- exclama la señora indignada.

-Salvando mi vida.

-¡Pero que bajesa!, ¡nadie toca a Marry Pupins!

La mujer empieza a agitar las piernas para que Paco se suelte, pero este se aferra con fuerza.

-Aqui no hay espacio par ambos mi señor.

-Estoy de acuerdo.

Paco deja caer todo su peso en las piernas de Marry, lo que la hace perder el equilibrio y soltar la sombrilla voladora. Paco se estira como puede y la sostiene mientras Marry cae intentando sostenerse de Paco, pero este le tira una patada en la cara, con lo que Marry cae inconciente a un ducto de escape de alguna fabrica. Una gran flama sale del ducto instantes despues.

-¡Uff!, de la que me he salvado hoy, no vuelvo a consumir toda la carga de un avion lleno de cervezas.

Paco, ya mas tranquilo, observa con detenimiento la sombrilla voladora. En el mango habia dos votones, uno verde y otro rojo. Con gran curiosidad presiono el Rojo y empezo a desender lentamente.

Cae sobre un auto en movimiento, se estabiliza como puede, soltando la sombrilla. Reconoce un taxi entre el alboroto de autos y empieza a saltar sobre ellos con habilidad. Llega al taxi y entra por el quema cocos.

-Tiempo sin verle señor paco, ¿otro intento de suicidio fallido?

-No preguntes Oscar, solo llevame a casa.

-Sera complicado con este trafico.

-¿Y la remodelacion de tu taxi que pague?, activa el modo monster.

-Esta bien, solo porque es mi cliente frecuente señor Paco.

El taxista Oscar de cabello liso y negro, y un bigote…

-¡Maricon!-Grita la Psiquiatra.

-¡¿Que?!

-Nada, nada, solo es mi crucigrama, continue.

-Esta bien…

Oscar preciona un enorme boton rojo con una calavera y al instante el taxi se vuelve un auto moustro como los de la television. Con sus enormes llantas pasa sobre los autos dejandolos planos.

-¿A donde siempre?- pregunta el taxista.

-Si Oscar, a donde siempre.

Paco llega a poco tiempo a su hogar, le suelta algo de dinero al taxista y este se retira. Paco camina cansado hasta la puerta, busca entre sus bolsillos la llave, pero no encuentra nada. Da un puñetazo al vidrio de la puerta y la habre intruduciendo su brazo por el espacio que creo rompiendo el vidrio.

Saca una bolsa de papas fritas de la alacena y se las come frente al televisor, pirde la nocion del tiempo y termina dormido en el sofa.

-Eso es todo lo que recuerdo.

-Que interesante señor Rodriguez.

-De hecho fue un dia bastante aburrido.

-Bueno nuestra secion termino, seran $ 800.

Paco se levanta y mira a la doctora, mientras hace un movimiento de su brazo para sacar su cartera.

-Un precio razonable, ¿No hay pago en abonos?

-Esto no es una muebleria señor son $ 800 de contado.

-Esta bien…

Paco corre hacia la ventana del consultorio y se tira en ella, los pedasos de vidrio caen en la alfombra del consultorio. La Psiquiatra ni se inmuta, se levanta hacia la ventana con total calma.

-Seran $200 mas para reparaciones.

-Ok, no hay problema. -Dice paco con la cara apretada entre los barrotes de la ventana.

Published in: on 23 febrero 2010 at 8:27 PM  Dejar un comentario  
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Guerras del trueno/Capitulo 1

Aqui el primer capitulo de mi novela, en lo personal el primer capitulo es algo pasivo, pero se vuelve interesante muy rapidamente. No se arepentiran de leerla.

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Capitulo 1: Dos Guerreros

-Vamos Leo, debes de dormir, mañana te espera un gran día-Le dice al chiquillo de su sobrino de tan solo cuatro años de edad.

-Pero no quiero dormir tío, son tan solo las once de la noche.

-¡Acaso no te parece hora suficiente!

-Me dormiré si me habla de otro tema de Wonderfull- le dice el chiquillo a su tío, saltando en la cama con los brazos cruzados y cara de berrinche.

-Tú ganas Leo te contare sobre la lágrima divina.

-No, eso me lo narraste ayer.

-Bueno ¿qué tal sobre La leyenda de las máscaras elementales?

-Ya sé todo sobre el argumento tío, porque no me cuentas sobre los legados mágicos, pero antes podrías pasarme mi dragón de peluche, está arriba del escritorio.

Su tío se levanto de su asiento junto a la cama de Leo y tomo el curioso dragoncito de la mesita, que para su sobrino era un gran escritorio y se lo dio en la mano.

El pequeño le dio las gracias, se arrojo sobre la cama, se acurruco al dragón entre sus brazos y puso atención.

-¿Donde conseguiste al dragón Leo?

-Venia en un paquete junto a una carta de papá, ¿donde está tío?

-Ya te dije que en uno de sus viajes de inspiración para sus poemas y canciones, pero volverá pronto Leo.

-Eso espero tío, lo extraño.

-Bueno Leo empezare, así que pon atención y no hagas ruido mientras hablo, ¿está bien?

El pequeño responde moviendo la cabeza de arriba abajo con ojos muy abiertos.

-En esta tierra la brujería ha sido algo cotidiano por innúmeros años, más no muy habitual en todos lados y en toda persona, el privilegio de la magia, como vulgarmente se le citaba, era solo de un selecto conjunto de personas con legado de sangre divina. Estas según sus familias poseían control, dominio sobre un elemento en concreto, ya sea agua, tierra, o viento.

-¿Y el fuego tío?

-Para eso voy Leo, el que no era apreciado como elemento era el fuego, ya que este deriva de uno mismo como el calor del cuerpo que lo evoca. Los que lo controlaban eran de los más eficaces guerreros, pero no por eso los más idóneos en cómbate, asimismo al tener ese complejo poder también lograban dominar los demás elementos aunque solo con un control reducido, primario y torpe. De este legendario legado de sangre de fuego procedían las familias; Lunarti, Clemont, Treto, y los Vard.

-¿Yo soy de ese legado tío?

-Si Leo, los Lunarti somos de los más poderosos.

-¿De los más poderosos?, ¿quiénes son los más poderosos tío?

-Los Vard fueron alguna vez los más notorios de esta clase de legados, estos llegaron a perfeccionar el control de los elementos para crear el suyo propio y exclusivo, acoplando hábilmente varios elementos a la vez, se hicieron del control de los truenos, rayos y relámpagos. Los Vard, con este gran poder se convirtieron en todo un reino, pero este, decayó. Apuesto a que queras saber porque Leo.

El pequeñuelo solo contesto con un movimiento de su cabeza, con ojos brillantes intrigados en la historia.

- Desfallecieron por la traición de uno de sus más grandes adeptos, el gran Véngrand Vard, descendiente de la línea principal de los Vard, el concluyo con todo su legado, no dejo a nadie ni a nada vivo, la razón de por qué dejo a su reino en ruinas es ignorada hasta para los más magnánimos sabios del mundo.

-Buena historia tío Merlín.

-Cumple con el acuerdo Leo, duérmete ya, mañana te escribiré al colegio.

-¿Qué paso con Véngrand tío?

-Lo contuvimos Leo, antes de que pudiera perjudicar al mundo.

El sol relucía diecisiete años más tarde en el azul cielo, comenzando a abarcar cada una de las vidrieras del colegio de las artes míticas de los elementos, lo que en otras más simples palabras, equivale a una facultad de brujos y hadas.

El refulgente sol seguía su sosegado asenso matinal cuando llego a la ventana de la habitación de Leonardo Lunarti, este se incomodo con la luz que irrumpía en sus cerrados parpados, se incorporo de la cama soñoliento, soltando un bostezo tan fuerte y profundo que temió haber despertado a los demás. Con gran esfuerzo deja su cómoda cama para darse una ducha de agua caliente, al terminar se cambia colocando sobre su ropa una larga túnica morada oscuro que quedaba arrastrando por el suelo, abrió un viejo guardarropa y saco su sombrero, enorme y con una figura de media luna de plata en la punta que representaba a su familia. Se puso su chaqueta de color semejante a su bata, abre su baúl y sustrae su collar plateado, un presente de su tío, un medallón de plata con raras incrustaciones de cristales, con una gruesa cadena de oro blanco. Era su amuleto, el que le daba confianza para pasar el día, lo escondía debajo de su ropa para tenerlo cerca de él en el momento indicado, como le había dicho su tío que hiciera. Leo se acomodó en frente del espejo para peinar su castaño cabello, era largo y liso, su piel era blanca, casi pálida, sus ojos cafés claros resaltaban de su rostro, ojos que mostraban su prudencia y su inexperiencia a la vez. Sin duda era distinto de aquel chiquillo tonto, feliz e ingenuo de hace diecisiete años, había madurado y su comprensión del mundo del mismo modo.

Leo salió de su habitación, empezó a avanzar por el pasillo, como hacía cada mañana para llegar a su aula de clase. Cuando se proponía dar la vuelta en el desvió del corredor hacia las escaleras, se detuvo en seco pegando su espalda a la pared, oía voces, pisadas sospechosas. Asomo un poco su cabeza para advertir quien discutía. Era Locke Treto, un fornido y cobrizo joven de cabello y ojos negros, hablando con otro estudiante que no pudo conocer por estar de espaldas, parecían muy preocupados. Sus voces eran bajas, temblorosas, casi inaudibles para Leonardo.

-¿Estás seguro de lo que oíste?

-Si Locke, me lo dijeron personalmente unos amigos que vivían en Fiorire, el lugar fue atacado ayer por la noche por unos guerreros de aspecto extraño, decían venir en su nombre, atacaron todo sin piedad. Fiorire… fue arrasada.

-No puedo imaginar que el haya vuelto.

(más…)

Published in: on 23 febrero 2010 at 8:15 PM  Dejar un comentario  
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