Mignon obscurité cap 2

El chico dejó en el suelo el libro. Se levantó, y con tiza trazó un círculo pequeño a su alrededor. Con cuidado salió de éste y, con sal dibujó una “H” dentro de un pentagrama sobre el ataúd a abrir, cuidando de no tocarlo con las manos. Regresó al cajón y tomó unos guantes negros, los dejó en la mesita que estaba al lado de la cama con el ataúd. Después tomó una botellita de perfume de rosas y la colocó al lado de los guantes. Caminó hacia el clóset, lo abrió con cuidado, y descolgó un vestido y túnica negros, para colocarlos, doblados, junto a las otras cosas. Hizo una reverencia al ataúd en señal de respeto y retrocedió para acomodar las velas alrededor de la habitación, creando un espiral. Luego, cerró la puerta, se recargó en ésta y recitó “la liberación de la líder de los hijos de Nix sólo podrá efectuarse una noche antes de la Luna Llena. Antes del amanecer, ella habrá despertado y será inmune a los viejos conjuros que la han condenado. Está lista para vengarse. Y nosotros estamos listos para mitigar su sed… En nombre de nuestra señora Nix. Yo, Jared, lo haré”

Se inclinó ante el sarcófago y retornó a su círculo de tiza. Levantó los brazos, y con fuerza repitió sus versos anteriores. Una ráfaga de viento inundó el lugar, las llamas parpadearon pero no se apagaron. El pentagrama y la “H” brillaron en morado. Las llamas tomaron forma de media luna y luego se apagaron las de color violeta, quedando solamente las blancas alumbrando tenuemente. El viento se detuvo y Jared se acercó al brillo morado. Esperó a que se extinguiera para tocar el sarcófago.

Lo abrió, y encontró dentro a una chica dormida. Tenía largo cabello negro, labios rojos, facciones de inocencia y tez pálida. Su vestido era impecablemente blanco. Estaba descalza, y en los pies tenía algunas heridas. Sus manos descansaban una sobre la otra, abrazando una rosa roja, ahora marchita. Tenían manchas de sangre seca, y, en los brazos, tenía una largas mangas con bordados de rosas rojas. Su almohada era blanca, se veía suave y mullida.

Jared se acercó a la joven y le acarició con suavidad el rostro.

-Ya vine, Helen—dijo en susurros

-¿Eres tú, Jared?—preguntó ella mientras abría sus ojos azules

-Sí, soy yo—respondió mientras le tomaba las manos

Helen se alegró melancólicamente y se levantó, manteniendo sus manos unidas.

-¿Qué te han hecho esos estúpidos humanos, hermana mía?—preguntó Jared refiriéndose a sus ataduras y los listones blancos que le colgaban del cabello.

-Sabes bien que detesto que me consideres parte de tu familia humana—se quejó—Pero… esas malditas criaturas mortales me pusieron estas cosas—dijo refiriéndose a unas joyas que le colgaban de las muñecas—para limitar mi poder… Tanto tiempo dormida ha hecho que mis habilidades se transpasen a estos objetos. Y, si me los quito, me debilito, pero, si no lo hago, soy completamente inútil en la batalla…

…………………………….Continuará…

Published in: on 16 diciembre 2009 at 10:58 PM  Dejar un comentario  

Mignon obscurité cap 1

 -¡Por fin!—Celebró el chico de cabello negro y ojos violetas al llegar a la puerta principal, hecha de metal, ahora  oxidado con el paso de los años.

La noche era oscura y lluviosa, el chico estaba completamente empapado. Había llegado en bicicleta hasta el lugar…

Tenía lodo y hojas secas en los pies, así que los restregó en el pasto antes de dar algún paso dentro de la casa.

Abrió la puerta de madera de la casa y ésta chirrió. El aire olía a polvo y olvido… algo completamente distinto a lo que en realidad fue hace algunos años. Encendió la linterna que llevaba y entró. Cerró los ojos unos segundos y a su mente acudieron los recuerdos del pasado en ese lugar. Antes era una rica casa en la que se reunían varias personas a pasar el rato con los amigos, y… a planear ciertos asuntos al amanecer…

Siguió de frente y llegó a unas escaleras alfombradas. Estaban en buen estado todavía. Las subió sin problema, cuidando de no recargar sus manos en el barandal ni golpear la pared.

Las escaleras lo condujeron a un corredor de madera. Caminó hacia la izquierda, y conforme se acercaba al final del pasillo, notó la grisácea tonalidad del cristal de la ventana al lado de aquella puerta de madera, pintada de blanco.

El piso en el que ahora se encontraba, tenía manchas rojas, restos de hojas y tierra, además de cristales rotos. Tuvo cuidado de no pisar nada. Giró el pomo de la puerta y ésta no cedió, así que usó la llavecita que llevaba en la bolsa del pantalón.

Todo estaba empolvado, el cuarto de paredes verdes estaba totalmente desordenado, pero aún se respiraban aires de inocencia y… maldad…

Frente a la puerta había otra ventana. Ésta tenía cortinas blancas rasgadas y retazos de tela roja en el piso. El techo estaba cubierto de telarañas, y un murciélago salió volando por un agujero. Pero el chico no se asustó en lo más mínimo. Volteó a su derecha e iluminó con su linterna el rincón. Descubrió objetos destrozados, cuchillos, navajas y algunos huesos.

Siguió recorriendo con la vista y la linterna ese extremo de la pared, y descubrió una manta roja. La quitó con cuidado y sintió una gran emoción al ver un ataúd. Pero, al tocarlo, sintió una leve descarga. Estaba hechizado, impidiendo la entrada, o salida, de cualquier ser.

Viró hacia atrás y descubrió una cómoda. Abrió el último de los cajones con una llave que sacó de una cajita musical. Ahí habían velas, sal, cerillos, una copa… y muchas cosas más. Esencialmente necesarias para romper ese hechizo aprisionador. Buscó bajo el mueble, y sacó un libro de portada carmín. Lo abrió, unas páginas avanzaron solas, comenzó a haber viento y unos dibujos se iluminaron, luego unas letras se tornaron rojas e indicaron los procedimientos a seguir:

…………………………….Continuará…

Published in: on 16 diciembre 2009 at 10:56 PM  Dejar un comentario  

Mignón obscurité (Introducción)

::::··~~ Mignon obscurité. ~~··:::

 Hace 10 años, en la localidad de Uritheh…

…Comienzan a haber misteriosas voces salidas del cementerio de la ciudad, algunos niños caminan hacia allá con la mirada perdida y una vela encendida, adolescentes hipnotizados danzan a la entrada, toda autoridad se lamenta por los errores que cometen día a día. Incapaces los simples humanos son de entender la realidad… Pero, un día una pareja decidida llegó y acabó con la plaga de seres nocturnos que había, a los inmortales los encerraron e inmovilizaron, para el resto de… ¿sus vidas?-

 Hoy en día…

Aquellos misteriosos sucesos –desconocidos para muchos- se están repitiendo… En la mañana nadie recuerda los hechos, pero… ‘quizá’ la leyenda que contó a unos alumnos ese recién llegado… sea cierta. Y él sea el destinado a liberarla a… ‘ella’

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Published in: on 16 diciembre 2009 at 10:50 PM  Dejar un comentario  
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